Una historia, un olvido... el discurrir invisible de lo que existió y se desconoce

Este espacio pretende entender la historia como una disciplina que proporciona, tanto la información como los instrumentos necesarios para conocer el pasado, pero también como una herramienta para comprender al "otro", a nosotros mismos y a la sociedad del presente en la que interactuamos.

Conocer la historia de los gitanos españoles es esencial para eliminar su invisibilidad, entender su situación en la sociedad y derribar los estereotipos acuñados durante siglos.

Las publicaciones contenidas en este blog-revista tienen derechos de autor. Se ruega citen su procedencia.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

LA JAMANCIA DE 1843. UN MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO CATALÁN CON PROTAGONISMO GITANO

Tras el hambre y la miseria que trajo la primera Guerra Carlista, y el golpe del general Espartero del año 1841, cuyas consecuencias fueron claramente negativas para el Pueblo Gitano en España, el nuevo gobierno volvió a recordar a las autoridades locales a través de los Boletines Oficiales de provincias, su obligación de perseguir a vagos, mendigos y gitanos.


En su resistencia por mantener su identidad étnica y forma de vida, los gitanos fueron quedándose descolgados de los avances sociales, culturales y económicos que caracterizaron el siglo XIX. No hubo “progreso” burgués y obrero para ellos. Solo en Barcelona se produjo cierta proletarización entre la población gitana, la que a pesar de su insignificancia política y económica, mostró un gran protagonismo en los acontecimientos acaecidos entre 1842 y 1843 en aquella ciudad.
Bajo la bandera del republicanismo más igualitario, los gitanos, aun sin una clara toma de conciencia de clase, participaron activamente en contra de los ricos propietarios industriales para quienes trabajaban por una miseria y a los que defendían en las guerras por medio de un sistema injusto de quintas. Todo sin recibir nada a cambio. El pueblo en armas acabó viéndose como la única solución para cambiar esta injusticia social.


TEXTO COMPLETO EN: http://www.antrophistoria.com/2017/12/la-jamancia-de-1843.html

viernes, 1 de diciembre de 2017

LOS GITANOS Y EL FLAMENCO EN 1885

«CANTE HONDO»
Para los que no están iniciados en la poesía del cante eso de jondo parecerá término chino.
Para los peritos, eso de cante jondo es más que si les dijeran; «Ópera clásica».
Los que no conocen aquella tierra bendita que denomina el vulgo «Andalucía», los que no han nacido en ella, no pueden apreciar las bellezas del cante.
Y aun los andaluces que no han visitado los barrios de la gente cañí o gitana no saben lo que es poesía, y ternura, y «diplomacia íncontínental».
Los gitanos constituyen un Estado libre dentro de otro Estado.
Ellos podrán ser maleantes y aun tener la desgracia de seducir a las bestias del prójimo y de tropezarse con las cosas ajenas antes de que se le extravíen al prójimo.
Pero ellas, las gitanas puras, son modelo de lealtad y de firmeza, y primeramente consentirían en su muerte que en la deshonra y en el envilecimiento.
Aborrecen a los hombres que no son gitanos, y en la feria de Sevilla se pierden por ellas más ingleses que en la campaña del Egipto y pueblos «adyacentes».
El gitano cantaor es un trovador con sombrero de catite; un hombre que siente y que llora cantando sus penitas.

En el cante flamenco hay cierta mezcla de alegría y dolor que no se explica sino por la siguiente copla del pobrecito Augusto Ferrán:

¿Alegrías? No las quiero
De esas que a todos alegran;
Yo quiero las alegrías
Que al mismo tiempo dan pena.

Las cantaoras finas lloran derramando coplas que rebosan alegría y esa gracia que no sale a luz más que al calor del sol de Andalucía.
Araujo, que es un artista que sabe sentir y que posee la magia del estilo, ha dibujado un cantaor cañí con verdad y con expresión.
Jasiendo vorá la guitarra , e iluminado por el bálsamo de Jerez o dc Sanlúcar, el artista flamenco da suelta a los pesares y se desajoga de penas.


COMENTARIO:
Este texto, extraído de La Ilustración Española y Americana de octubre de 1885, constituye tanto un valioso testimonio de la situación de los gitanos españoles en aquellas fechas como de la consolidación del flamenco como arte basado en cantes cargados de poesía y sentimiento.
Nada pasa desapercibido en estas líneas, desde la más cruel reseña del estereotipo negativo que estigmatiza a los hombres gitanos como ladrones “maleantes”, hasta el ensalzamiento de la mujer gitana como hermosa, alegre, graciosa, llena de lealtad y firmeza; por la que muchos hombres pierden la cabeza.
Es también una referencia a la libertad de los gitanos como su valor más apreciado, apreciación que queda resumida magistralmente cuando se expresa cómo “los gitanos constituyen un Estado libre dentro de otro Estado”, una realidad que por entonces se hallaba sin embargo en transformación. Eran tiempos de cambio, el campo se iba quedando vacío y las ciudades se llenaban con contingentes humanos que se proletarizaban. Un proceso en el que el gitano seguirá resistiéndose a dejar de serlo, convirtiendo el cante flamenco en una válvula de escape en la que expresar su forma de ser y de sentir.

lunes, 6 de noviembre de 2017

LOS GITANOS Y LA REVOLUCIÓN. LOJA 1861

La invisibilidad de los gitanos en la Historia de España es mucho más acusada durante el siglo XIX. Una época repleta de convulsiones políticas, económicas y sociales, en la que la comunidad gitana, al menos casi hasta mediados de siglo, estuvo bajo la vigencia represora de la pragmática de 1783. Y, aunque finalmente obtuvo la ciudadanía española sin ningún tipo de restricciones por la Constitución de 1837, hubo de seguir sufriendo la estigmatización resultante del estereotipo acuñado y ampliamente divulgado durante siglos.
Los gitanos, reclamando libertad e igualdad, lucharon por un reparto equitativo de la tierra, y no dudaron en participar, al menos, en dos de las más importantes revoluciones del siglo XIX: la Jamancia barcelonesa de 1843 y la Revolución de Loja, también llamada la Guerra del Pan y Queso de 1861.



TEXTO COMPLETO DEL ARTÍCULO PINCHANDO AQUÍ: LOS GITANOS Y LA REVOLUCIÓN. LOJA 1861

Vista de Loja en 1812



miércoles, 1 de noviembre de 2017

LOS GITANOS Y LA EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE PARÍS DE 1889. LOS GITANOS ESPAÑOLES SE DAN A CONOCER EN EUROPA

Si en la exposición de productos de la naturaleza y de la industria España hubiera estado acertada, el lauro de la Exposición de 1889 hubiera sido en gran parte para nuestro país. La política nos resta, y la opinión nos suma: todo lo que es completamente nacional y popular en España, ha sentado aquí a las mil maravillas, se comienza por las gitanas del gran teatro del Campo de Marte. Nuestros compatriotas ¡qué blasfemar I ¡qué exagerar! ¡Qué repetir sandeces y tonterías! Venir aquí, decían, con estas ordinarieces y estas costumbres semibárbaras!, ¡Esto será la vergüenza de España!" Y nada menos que eso: esas ordinarieces y esas costumbres semibárbaras volvieron la chaveta a este público tan culto, que todavía asiste con el mismo entusiasmo que al principio a aquellos cuadros de rara y saliente originalidad. Por cierto que, uno de estos días, hicieron las gitanas y gitanos del teatro referido su primera ascensión a la torre Eiffel. Podía darse dinero por oír las exclamaciones, los dichos y las oportunidades que se les ocurrían a aquellas gentes, que se creían, llenas de admiración y espanto, que hacían un viaje por los aires. Nuestros cantos, nuestros bailes, y hasta nuestra música popular han encontrado aquí un eco más simpático de lo que se esperaba.


Un momento de la actuación de troupe (La Ilustración Española y Americana)


COMENTARIO:
Desde 1851, las Exposiciones Universales sirvieron para potenciar el capitalismo y a las oligarquías occidentales, a través de una especie de ferias mundiales para impulsar las producciones industriales, el comercio y los valores sociales asociados a la ideología liberal. En este contexto se concibió y desarrolló la Exposición de 1889, estableciendo a la torre Eiffel como un emblema de la modernidad y de la industrialización.
Construcción de la torre Eiffel
La presencia española en cuanto a la producción industrial pasó sin pena ni gloria, si tenemos en cuenta el éxito que un año antes se había cosechado en la Exposición Universal de Barcelona.
El éxito vino no obstante a través de la manifestación del carácter español por medio del toreo y el flamenco, y que llegó a impregnar la vida social parisina durante el verano de 1889. Así lo comentaba Federico Urrecha en su artículo “Toros, cañas, manzanilla y cante”, donde resalta la actuación de “la troupe de gitanas auténticas” procedentes del Albaicín granadino, que “llama más gente que las damas suecas y las violinistas húngaras que tocan en los restaurants del palacio de Bellas Artes”.
El repertorio del cuadro flamenco sufrió sin embargo, la adulteración que podía esperarse de un espectáculo puramente comercial, introduciendo incluso una especie de baile del vientre que fue ejecutado por la Chiva, como también el protagonizado por  la “Macarrona”, el cual, repleto de ademanes y groserías en opinión de sus críticos, mereció la opinión negativa de Emilia Pardo Bazán, al exclamar que la citada bailaora ¡ya podía haberse llamado la “Macarena”!
Bonnat, Delaunay y Antonín Proust fueron de los más asiduos a estas veladas flamencas. De sus impresiones ha quedado el comentario que hicieron en uno de los intermedios del espectáculo: “nada puede concebirse más bello que el cuadro de aquellas danzas, a la vez sencillas y lascivas, que aturden los sentidos y embelesan el corazón. Mélida, cuñado de Bonnat, explicaba lo que en realidad son estos espectáculos en España, populares en Andalucía, que algo introducidos en Madrid y otras capitales, no habían pasado aun entonces de la categoría de los cafés cantantes, de las reuniones privadas y giras de campo, y de otras ocasiones análogas. A lo que Delaunay exclamaba: “¡Esto pudiera celebrarse hasta en la Gran Ópera!”.
PARA SABER MÁS: VIERA DE MIGUEL, Miguel, “El imaginario visual español en la Exposición Universal de París de 1889: “España de moda”.

sábado, 14 de octubre de 2017

ATENTADO CONTRA LA MEMORIA HISTÓRICA DEL PUEBLO GITANO DE ESPAÑA. LA DESTRUCCIÓN DEL MONUMENTO DE PINEDA DE MAR RECORDANDO A LAS VÍCTIMAS DE LA REDADA Y EL PROYECTO DE EXTERMINIO DE 1749

El viernes 13 de octubre de 2017, los presidentes de las asociaciones gitanas de Lloret de Mar y de Pineda de Mar, han denunciado ante la policía local de esta última, los hechos vandálicos y de claro corte racista antigitano, perpetrado en la madrugada o primeras horas de la mañana de ayer 12 de octubre, sobre una placa conmemorativa erigida el 30 de julio de 2015 en la Plaza las Palmeras de Pineda, cuyo ayuntamiento lo sufragó para recuerdo de las víctimas del Proyecto de Exterminio gitano de 1749. Apenas algo de más de dos años este pequeño monumento ha podido testimoniar los dieciséis años de cautiverio sufrido por el Pueblo Gitano. La destrucción y la ciega violencia no pueden impedir el olvido.

Mucho tiempo ha costado visibilizar una tragedia oculta en la Historia de España, Sin embargo, La sinrazón nunca ha estado ausente, y mentes estrechas que no son capaces de liberar sus mentes, han expresado con la violencia lo que no pueden entender y razonar. Hoy este recuerdo de los errores cometidos en el pasado y que deberían servir para aprender y convivir mejor, ha sido destruido en lo material, pero lo que no lograrán sus autores, es hacernos partícipes de ese odio irracional que nubla todo entendimiento. Se volverá a levantar para que siga testimoniando el sufrimiento de un pueblo. Tantas veces caiga, renacerá con la tenacidad de todos aquellos que solo piden justicia, igualdad y tolerancia.



domingo, 1 de octubre de 2017

DOCUMENTOS PARA COMPRENDER UNA HISTORIA

“En este año de 1639 se le arbitrió a su majestad que para el servicio de las galeras se prendiesen a todos los gitanos mozos que fuesen para ello, no reservando en ninguna de las ciudades villas y lugares de su majestad y tierras de señorío y para ello envió su real cédula al corregidor de esta ciudad de Granada, el cual los prendió a todos los que pudo haber a las manos en diez y nueve del mes de diciembre de este dicho año, de parte de noche, cogiéndolos seguros para lo cual replicaron las ciudades y en particular para que no se entendiese la cédula sino es con los gitanos de mal vivir y de poco pelo, aceptando a los que están avecindados y con oficios y tratos lícitos, con lo cual se echaron fuera todos los que se hallaron e informaron ser buenos”


COMENTARIO: el texto que reproducimos, procedente de los Anales de Granada de Henríquez de Jorquera, constituye uno de los ejemplos más explícitos para comprender la persecución sufrida a lo largo de cinco siglos por parte de los gitanos españoles, carne de cañón para la corona española, una especie de reserva humana de la que echar mano en caso de necesidad militar.
La corona española, errática en su política antigitana a través de la historia, no supo, o más bien, no quiso, abordar la integración de la comunidad gitana respetando sus valores, cultura y formas de ganarse la vida. Invisible y olvidada, su historia y cultura ha quedado al margen de la española. Sin embargo, parece vislumbrarse recientemente su inclusión en el currículum escolar. Ante esta perspectiva, se hace necesario una cuidadosa selección de textos que pueden dar respuesta a muchas de las cuestiones que la sociedad actual plantea, con los que desmontar los prejuicios y los estereotipos que enmarañan el trayecto histórico que ha perfilado el contexto actual.

La Historia de los gitanos españoles, como historia elaborada a partir de un desencuentro basado en dos concepciones muy diferentes de ver la vida, precisa que la historia que han de estudiar nuestros niños y adolescentes, surja del consenso y del entendimiento que durante tantos siglos han estado ausentes.

viernes, 1 de septiembre de 2017

LA SEGUNDA GRAN REDADA DE GITANOS DE 1749. EL CASO DE ALMERÍA

Exmo. Sr.
Sr.
Por la que dirigí a Vuestra Excelencia en el antecedente correo se hallaba enterado de la orden y disposición que di para que en la noche del día 27 del que acaba se ejecutasen las prisiones de todos los gitanos avecindados y vagantes en esta ciudad y lugares de su partido, y como la orden se comunicó con el mayor sigilo se ha logrado la prisión de todos sin excepción de alguno, y se hallan en esta alcazaba 189 gitanos, hombres, niños y mujeres, los 79 aprisionados en esta ciudad, y los demás que se han conducido por los lugares de Alhabia, Terque, Sorbas, Santa Cruz, Alboloduy, Lubrín y Níjar; y faltando todavía los que había preso en los otros pueblos de esta comprensión, no remito a Vuestra Excelencia testimonio justificativo de las familias, nombres, estados y sexos de los gitanos, lo que haré en el siguiente correo, en el que contemplo se hallarán todos en esta ciudad.
Segunda Real Orden de prisión
A los gitanos de esta ciudad no se les encontraron bienes efectos ni otra cosa, sin embargo del particular registro que les hice de sus personas y aduares, porque como dije a Vuestra Excelencia en mi antecedente, con las noticias de las prisiones de otros pueblos, vendieron sus cortos bienes y los consumieron en su preciso alimento durante su refugio en la ermita de Ntra. Sra. de Belén, extramuros de esta ciudad, de la que extraje a los más; y por lo que respecta a los de la villa de Alhabia se le encontraron los bienes, que vendidos por aquella justicia importaron 95 reales y 12 maravedís, y a los de la villa de Alboloduy 62 reales y medio, que aplicaron las mismas justicias a los gastos de su conducción y alimentos en el camino, teniendo todavía algún descubierto, como lo están en él todo las de los demás lugares, por no haber tenido sus gitanos bienes algunos.
Por la villa de Níjar se me pregunta si deberán prenderse algunos que hay en ella, nietos e hijos de gitano y castellana, y por el contrario; que aunque están por tal tenidos no reputados en la clase y modo de vivir que los presos, y como para esto no tengo positiva orden de Vuestra Excelencia, le suplico se digne manifestarme, si éstos y otros de los demás pueblos de iguales circunstancias deberán ser comprendidos en la Real Orden.
Respecto a los ningunos bienes que han tenido los gitanos, se hace preciso que los caudales necesarios para alimentarles y conducirlos a donde Vuestra Excelencia me ordene, se erijan de la Real Hacienda en fuerza de la orden con que me dice hallarse este administrador de Rentas Generales y Tabaco, para el suministro de lo que por mís se librare, y aunque para esto no tengo positiva instrucción, me ceñiré a lo que baste para mantenerlos con las más económicas reglas y formal cuenta  para darlas a Vuestra Excelencia luego que me lo ordene.
Nuestro Señor guarde la importante vida de Vuestra Excelencia los muchos años que deseo y he menester. Almería, y agosto 30 de 1749.
José de Diego y las Heras a Ensenada


Vista de la alzazaba de Almeróa. Al fondo: La Chanca

 COMENTARIO: la ejecución de la Redada, aunque meticulosamente planificada por el marqués de la Ensenada en cuanto a logística e instrucciones relativas a su realización, careció de criterios claros sobre quién debía ser objeto de prisión (que por defecto las autoridades entendieron era general al explicitarse en la orden: “todos los gitanos”), de unos padrones completos, pues en los que se utilizaron, no se hallaban incluidas las poblaciones correspondientes a Cataluña y algunas de Andalucía, lo que motivó una segunda orden de arresto, cuya portada reproducimos, a fin de “ocurrir al reparo y recoger los dispersos”. Una operación que se llevó a cabo bien entrado el mes de agosto, por lo que podemos decir, existieron dos grandes Redadas en el contexto global del proyecto que buscó el exterminio de la etnia gitana en España.

Los gitanos, noticiosos de la prisión y del embargo de bienes que se había realizado en otras partes, tuvieron tiempo de huir, o al menos de desprenderse de sus pocas pertenencias. Así ocurrió en Almería, donde su corregidor, por no haber recibido la orden de prisión, sólo pudo dar aviso a Ensenada de cómo “los gitanos y gitanas de esta ciudad y su partido”, al tener conociendo lo que se había “ejecutado con los demás del interior del reino”, habían “vendido a ínfimos precios […] los pocos jumentos y otros animales que tenían”, por lo “que a ninguno podrá encontrársele bienes de algún valor”, temiendo que llegada la ocasión no se les hallaría “dineros ni otros bienes” para hacer frente a su mantenimiento, por lo que el municipio acabaría viéndose obligado a “costear los demás precisos gastos que se originaren”.

martes, 1 de agosto de 2017

LA REDADA DE GITANOS DE REQUENA, CHELVA Y TUÉJAR. SU DESARROLLO DURANTE LOS PRIMEROS DÍAS DE AGOSTO DE 1749

Convento de San Francisco, Requena
... y a distancia proporcionada se pusiesen en las puertas de las iglesias, conventos y demás lugares sagrados y privilegiados para en el caso de que algún gitano hiciese fuga a ellos, les contuviesen y prendiesen por evitar mayores dilaciones en su extracción. Y con esta buena y sigilosa disposición, cada uno de los regidores enterado de su boletín y acompañado de los soldados que se le señalaron y de un escribano y ministro, se partió a la casa de su cargo, y su merced con dicho capitán y otros cabos y el resto de los soldados de la partida, para prevenir y cortar cualquier riesgo, fue siguiendo la retaguardia, y entre las doce y una hora del dicho día 30, salieron todos de las casas de dicho corregidor en derechura a las de las habitaciones de los gitanos, y en este día se prendieron 36 gitanos y gitanos, chicos y grandes que se pusieron en esta real cárcel = Y posteriormente en el día 5 del presente mes con la caución y protestas
ordinarias, se extrajeron del convento de San Francisco, extramuros de esta villa tres gitanos y dos gitanas que se habían refugiado en el dicho convento. Y en el día 30 estaban ausentes de esta villa los dichos cinco gitanos = Y con orden y exhorto que se libró y cometió a un cabo de la partida del regimiento de caballería de la Reina; en el día 2 del presente mes pasó a la villa de Chelva y sus cercanías, donde se tuvo noticia andaban vagando otros gitanos de los avecindados en esta villa. Y en el día 6 del mismo mes volvió a ella y trajo presos a un gitano y una gitana de los que tenían dada vecindad en esta dicha villa, y asimismo trajo presos a Francisco Hernández y Francisca Castellón, su mujer y sus hijos, que parece estaban avecindados muchos años hace en la villa de Tuéjar, reino de Valencia = Por manera que los gitanos y gitanas presos mayores de los 25 años, son 25 personas = 16 los mayores de siete años, y diez los
Chelva
menores de dicha edad. Unos y otros, hombres y mujeres y niños = Asimismo certifico y doy fe que habiéndose hecho embargos de todos los bienes que se hallaron ser propios de los dichos gitanos, así en esta villa como de los que se condujeron de la Tuéjar, se nombraron peritos que los tasasen, y las tasaciones de ellos por el todo importaron 6436 rs. y 9 mrs., y se sacaron a vender en almoneda pública, a la que asistieron en los días que se celebró, dicho Corregidor don Miguel de Tébar, capitán del regimiento de infantería de Sevilla y comandante del piquete de su cargo y algunos de sus oficiales, y otras muchas personas, y los que se vendieron en esta villa importaron 3763 rs y 7 mrs, y a ellos se acrescen 100 rs. que en virtud de bando publicado declararon algunos vecinos que los debían, y fue todo el producto de los bienes vendidos y manifestados en Requena 3863 rs. y 7 mrs. vn = Y en el día 7 de agosto se libró despacho cometido a José Sánchez Monroi, para que pasase a dicha
Tuéjar -Wikipedia-
villa de Tuéjar asistido de un cabo y un soldado de infantería de dicho regimiento de Sevilla, y mandase tasar los bienes, que de autos constaban embargados en aquella villa, y hecho que procediese a su almoneda, y no habiendo quien los pusiese, los adjudicase en nombre de la real Hacienda, bajando la tercera parte de su tasación, y lo ejecutó así y procedió a la almoneda de los dichos bienes, y en defecto de postores a los raíces, los adjudicó bajando la tercera parte de su tasación, y todos importaron 1316 rs. 2 mrs., y a ellos se aumenta 78 rs. por un poco de trigo que al tiempo de la prisión del dicho Francisco Hernández y su familia halló en su casa el cabo de la partida de caballería de dicho regimiento de la Reina, y lo vendió. Y todos los bienes vendidos en Tuéjar valieron 1394 rs. y 2 mrs., que juntos con los vendidos en Requena, es todo el producto de los bienes de dichos gitanos 5257 rs. y 9 mrs...

COMENTARIO: La redada del 30 de julio de 1749 tuvo su continuación a lo largo de todo el resto del verano de ese año. Por la relación de las autoridades de Requena, podemos hacernos una idea aproximada de las diligencias practicadas tras la puesta en marcha de la operación de captura, y que concluyeron con el traslado de los hombres y niños mayores de siete años al castillo de Santa Bárbara en Alicante; y las mujeres y niños pequeños al de Denia. Son muy significativas las referencias a la gran cantidad de años de avecindamiento que poseían la mayor parte de las familias apresadas. Un dato que confirma el arraigo que poseían en el reino de Valencia y que contradice al principal argumento que justificó la orden de captura, siendo muy vagas las referencias a la posible existencia de gitanos vagabundos.
La operación se completó con la requisa, tasación y venta de los escasos bienes que se les hallaron a estas desventuradas familias, cuyo efectivo sirvió para costear los gastos originados por manutención y transporte a los centros de reclusión que les fueron asignados.

sábado, 15 de julio de 2017

Tal día como hoy de 1834: la abolición definitiva de la Inquisición. Beatriz Montoya, una mujer gitana ante el Santo Tribunal

La reina regente María Cristina de Borbón firmó el 15 de julio de 1834 el decreto de abolición del Tribunal de la Inquisición en España. Posiblemente, debido a que la Inquisición tuvo como principal objetivo el ejercer un fuerte control sobre las mentalidades y comportamientos considerados contrarios a la moral católica, como también a la censura de las publicaciones; la persecución hacia el colectivo gitano no tuvo la virulencia que sufrieron los judíos y los moriscos.  Igualmente, Muchos inquisidores tuvieron la convicción de que las actividades supersticiosas de los miembros del Pueblo Gitano, en especial de las mujeres, respondieron a una picaresca encaminada a conseguir beneficios económicos a costa de los incautos que se dejaban engañar.
Tormento de un procesado por la Inquisición
Como arquetipo de mujer gitana procesada varias veces por la Inquisición tenemos a Beatriz Montoya, de cuyo último proceso transcribimos su inicio:
El fiscal del tribunal de Valencia = Contra Beatriz Montoya, gitana, natural de Sigüenza, por delito de supersticiones
Supongo que esta es la tercera causa que se ha seguido en dicho tribunal contra esta rea…
Tuvo principio esta última causa por delación que hizo por descargo de su conciencia en 16 de julio de 1725 ante un comisario de Valencia, Antonio de la Fita, labrador y vecino del lugar de Cuartede, 35 años, diciendo que hacía tres días, que encontrando a esta rea en él, le dijo que quería hablarle dos palabras en secreto, y éstas fueron, que ella hacía una diligencia yendo a la iglesia, con la cual le aseguraba ganaría con cuantos jugase, con tal que de la ganancia le diese parte a ella, y ofreciese darla de limosna para misas a las ánimas otra parte, y que había de decir antes de ponerse a jugar, las palabras siguientes: “al Santísimo Sacramento voy a buscar por mi bien y no por mi mal, suerte y ventura con aquellos con quien jugase”, añadiendo que quedaba a su cargo el rezar a dicho fin las oraciones de Santa Elena y San Antonio.
Que sin embargo le aseguró al denunciante, tenía experiencia de todo esto. Conociendo que todo era embuste, la dijo que él no quería practicarlo y la dio diez sueldos por desasirse de la reo, que encontrándole otro día al testigo, le dijo que era hombre de poco corazón, que rehusaba de usar de dicho medio, que ella era mujer y no temía a todo el Infierno junto.

Delató también por descargo de su conciencia a esta reo en 20 de agosto de 1728, María Castejón, mujer de gitano, de 40 años, que estando un día en compañía de esta reo en el lugar de Catarroya, llegó la mujer del mesonero de dicho lugar, llamada Vicenta y las contó cómo se hallaba afligida porque el dueño de dicho mesón se negaba a pagar una gran cantidad de dinero que le había adelantado; lo que oído por la rea, la dijo que no se afligiese, que ella le daría remedio para recobrar dicho dinero. Que de allí a tres días, que sería a principio de junio de dicho año de 728, dijo la rea a la mesonera que sacase un barreño con agua, dos sortijas de oro, un real de a ocho, medio pliego de papel  blanco y un lienzo regular. Y tomando la rea las sortijas y moneda, las echó dentro del barreño, a cuyo tiempo dijo algunas oraciones de las que la denunciante no hace memoria. Que después puso dentro del agua el medio pliego de papel, y a poco rato le sacó diciendo que mirasen en él las letras que tenía, las que dijo la rea expresaban que la mesonera recobraría su dinero, pero la testigo dice que sólo vio en él algunas rayas. Que sacando luego las sortijas y real de a ocho, dijo las había de poner debajo de una ara en la que se haya celebrado misa, y que la moneda habría de servir para comprar unos polvos, los que les habían de servir para recobrar el dinero. Y de hecho, se quedó con todo la reo, la que de allí a tres días dio a la mesonera unos polvos diciéndola que fuese a la casa del dueño del mesón y que los echase al suelo de ella con cautela, y de forma que los pisasen. Y que según le refirió dicha mesonera a la testigo, ejecutó la diligencia de echar los polvos en la forma que queda expresado.