Una historia, un olvido... el discurrir invisible de lo que existió y se desconoce

Este espacio pretende entender la historia como una disciplina que proporciona, tanto la información como los instrumentos necesarios para conocer el pasado, pero también como una herramienta para comprender al "otro", a nosotros mismos y a la sociedad del presente en la que interactuamos.

Conocer la historia de los gitanos españoles es esencial para eliminar su invisibilidad, entender su situación en la sociedad y derribar los estereotipos acuñados durante siglos.

Las publicaciones contenidas en este blog-revista tienen derecho de autor. Se ruega citen su procedencia. De no hacerlo, no pasa nada. Lo importante es sacar esta historia de la invisibilidad en que se haya.

jueves, 19 de enero de 2017

Ciclo de conferencias “El exterminio de los gitanos: la Gran Redada de 1749”

La Gran Redada, también conocida como Prisión general de gitanos, fue una persecución autorizada por el rey Fernando VI de España, y organizada en secreto por el Marqués de la Ensenada y el Gobernador del Consejo de Castilla, que se inició de manera sincronizada en todo el territorio español el miércoles 30 de julio de 1749 con el objetivo declarado de arrestar, y finalmente «extinguir», a todos los gitanos y gitanas del Reino de España.
Con la creación en 1721 de la llamada Junta de Gitanos se llegó a la conclusión de la inutilidad de la política seguida hasta entonces hacia el Pueblo Gitano y se acordó emprender el “exterminio” biológico.
La Gran Redada es uno de los episodios más oscuros de la Historia de España y constituye el culmen de la saña persecutoria antigitana. Es, el intento de genocidio más antiguo de la historia universal. Sin embargo, no fue más que una línea de continuidad del proceso de gestión política y legislativa de la cuestión gitana en el territorio español.
Entre 9.000 y 12.000 personas de todas las edades fueron apresadas aquella nefasta noche. 16 años después casi 4000 seguían presas cuando Carlos III les concedió su indulto en 1765.
Los gitanos y gitanas capturados en el Reino de Valencia (y algunos procedentes de las provincias colindantes) recibieron diferente tratamiento según su género y edad: los hombres y niños mayores de 7 años fueron enviados al Castillo de Santa Bárbara de Alicante; mientras que las mujeres, niñas y niños menores de 7 años fueron encarceladas en el Castillo de Denia.
Durante el mes de febrero, en colaboración con el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert organizamos un ciclo de conferencias en el cual tendremos la oportunidad de escuchar a cuatro de los mejores especialistas en este aciago episodio:
2/2/17 La redada y el proyecto de "exterminio" de 1749 en el antiguo reino de Valencia
Manuel Martínez Martínez
8/2/17 La prisión general de los gitanos: sus consecuencias para el flamenco y la Historia de España
Antonio Zoido Naranjo
15/2/17 Lo que pensaban los déspotas sobre los gitanos
José Luis Gómez Urdáñez
22/2/17 El impacto de la Gran Redada de los Gitanos desde una perspectiva decolonial
Helios F. Garcés
Todas las conferencias tendrán lugar en la Casa Bardín (Calle San Fernando, 44. 03001-Alicante) y comenzarán a las 20 horas

domingo, 1 de enero de 2017

Captura de varios gitanos estantes en Iglesuela (Toledo) en cumplimiento de la Real Cédula de 19 diciembre de 1571 (9/1/1572)

En el lugar de la Iglesuela de este marquesado y jurisdicción de esta dicha villa, supo y vino a su noticia (del alcalde), que en el dicho lugar estaban ciertos gitanos. Y luego los mandó prender con toda diligencia. Y se prendieron tres de ellos, que son de la calidad siguiente: el uno viejo como de edad del parecer de 55 años o más, según por él y sus canas blancas se parecía. Y el otro como de 40 años escasos, mozo recio y al parecer sano. Y el otro de la dicha edad de los dichos 40 años, poco más o menos, y al parecer manco de la mano. Y no se prendieron más porque huyeron otros dos, contra los cuales, el dicho señor alcalde mandó dar su carta requisitoria para que fuesen en su perseguimiento.

Vista de Iglesuela -Wikipedia-

Presos esperando en la cárcel a ser llevados a galeras

COMENTARIO: La Real Cédula de 19 de diciembre de 1571 dispuso el rápido envío de todos los reos sentenciados a pena de galeras, así como todos aquellos que estando en espera de sentencia merecieran dicha pena. En cuanto al colectivo gitano y bajo la justificación de “que en estos reinos y en muchas partes de ellos no embargante lo que por leyes y pragmáticas viejas y nuevas está proveído cerca de los que se dicen gitanos, hay mucho número de ellos”, se ordenaba taxativamente que las justicias correspondientes “procuren con gran diligencia de prender y tener a buen recaudo los que en su jurisdicción y distrito hallaren.
La mala fama de los gitanos había alcanzado su culminación en la década de los setenta. Habían quedado equiparados legalmente con los rufianes y los vagabundos, tal como se refleja en la primera gran redada emprendida contra los gitanos varones vagantes; si bien, a la postre, acabó  afectando a una importante población ya avecindada,lo que  perjudicó el proceso asentador iniciado desde los primeros años del siglo XVI.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Los gitanos y la Iglesia. El sínodo del obispado de Sigüenza de 1655

Título IX: De sponsalibus et matrimonijs.
Catedral de Sigüenza
De la cuenta que ha de haber con los gitanos, en cuanto a los matrimonios que hicieren, y la administración de los demás sacramentos, […]. Siendo tan grave cosa en los ojos de Dios fiar los sacramentos de gente sospechosa, y siéndolo tanto los gitanos por las ocasiones que para ello dan: mandamos que a ninguno de éstos, los curas los desposen por palabras de presente, ni les velen sin certificación de haberse confesado y recibido el sacramento de la eucaristía, y del avecindamiento de los lugares donde según las leyes reales deben estar avecindados, guardando con ellos lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento acerca de los vagantes. Y lo mismo se guarde en cuanto a los demás sacramentos, no dando el de la eucaristía sin que primero conste haberse confesado con persona cierta y conocida, sobre que encargamos la conciencia a los curas, y a los demás confesores, así regulares como seculares; si no es que sea en caso de extrema necesidad, que cuando suceda, los curas y confesores harán lo que según sus conciencias entendieren que deben hacer, conforme a la disposición que en los sujetos hallaren.

COMENTARIO: en principio, la Iglesia, más preocupada en la cuestión morisca y judía, apenas se ocupó de los gitanos. Hasta bien entrado el siglo XVI, las dignidades religiosas no comenzaron a prestar atención a las quejas de varios sectores eclesiásticos respecto al abuso que cometían como falsos peregrinos, así como la sospecha se ejercer el cristianismo de forma superficial y no sincera. En este sentido se pronunciarán diferentes sínodos, perfeccionando cada vez más el control y represión hacia esta minoría. Paralelamente, se iría sintonizando con las leyes civiles que regían la forma de vida gitana, hasta acabar propugnando una colaboración completa y la instauración de unas penas similares a las que por pragmáticas se habían establecido.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Taller Pendaripen "Pueblo gitano: historia y memoria"





Ver: https://paradojas.hypotheses.org/1963

Los pasados días 29 y 30 de noviembre, los miembros del proyecto Pendaripen se reunieron en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla bajo la dirección de la historiadora María Sierra, para intercambiar impresiones sobre los planteamientos metodológicos y primeros resultados del proyecto y debatir los siguientes aspectos:

- Discusión sobre marcos teóricos pluridisciplinares y transnacionales

- El cuestionamiento de imágenes estereotipadas sobre lo gitano

- La profundización en una historia con voz propia del pueblo gitano

- La exploración de las redes pasadas y presentes para la divulgación, el activismo y la creación de redes de intelectualidad gitanas


 

jueves, 1 de diciembre de 2016

DOCUMENTO DEL MES. Asiento de Gaspar de Flores, condenado a galeras por ser gitano y trocar caballerías (20/12/1640)

Un forzado recibido en la cárcel de Cartagena traído de Cieza por el comisario Francisco García Montelló, de orden de don Pedro de Amezqueta, sobre la galera Santa Isabel en 20 de diciembre de 1640.

Gaspar de Flores, gitano, natural de Los Villares, hijo de Juan. Alto de cuerpo, ojos hundidos, cejas gruesas, señal de cuchillada larga sobre la ceja derecha y otra en medio de la frente y otra en la ceja izquierda, y lunar en el carrillo izquierdo, mellado de medio diente arriba, de 34 años. Fue condenado por la justicia de la villa de Cieza en diez años de galeras al remo y sin sueldo, por ser gitano y trocar cabalgaduras. Y don Pedro de Amezqueta conmutó la dicha sentencia en que fuesen cuatro años los que hubiese de servir, como que por testimonio de Laurencio González, escribano de número de Cieza.

NOTA AL MARGEN DEL ASIENTO: Buena boya sobre la galera capitana en 22 de diciembre de 1644.

El bendito viento. Cuando la galera navega a vela y la chusma descansa

COMENTARIO. Determinada la corona de Castilla a emprender una captura masiva de individuos varones de esta etnia, se procedió a recabar en octubre de 1638 la colaboración aragonesa, valenciana, catalana y portuguesa, a cuyas autoridades se les mandó convocar y juntar “a un tiempo, y si pudiere ser en un día”, para prender “el mayor número que sea posible” de gitanos para destinarlos a galeras.
Al mismo tiempo se creó una comisión con facultad para condenar y acelerar los pleitos pendientes de reos susceptibles de ser enviados a servir al remo. Además, sus delegados podían reducir y conmutar las penas de muerte, vergüenza pública y azotes, por la de galeras. A Pedro de Amezqueta, alcalde de Casa y Corte de Madrid, le correspondió la delegación más importante, dado que su ámbito de actuación se extendió a toda la actual Andalucía y el reino de Murcia.
Puesta en marcha la comisión, Amezqueta comunicó al gobernador del Consejo, su intención de procurar “por todos los medios que son posibles, acrecentar galeotes a las galeras”, para que en el plazo “de cincuenta días se vean y sentencien en todas instancias los pleitos de los que están condenados a galeras o lo pueden ser, no perdiendo hora de tiempo, aunque sean vacaciones”.
En este estado de cosas, el 19 de diciembre de 1639 se produjo la más importante redada de gitanos varones conocida hasta la fecha. El impacto producido quedó registrado en las obras de varios cronistas de la época.
Posteriormente, y para aumentar el número de reos condenados a galeras, se promulgó la real cédula de 15 de septiembre de 1640, por la que se facultaba a Amezqueta supervisar las causas pertenecientes a bandoleros y gitanos. La incertidumbre que sufrían los reos en espera de su sentencia, contribuyó en buena medida a la aceptación de condenas pactadas para evitar penas mayores. Además, dada la urgencia para llenar las galeras, se ofertaron condenas propicias a fin de disuadir a los reos de ejercer su derecho a la apelación, oportunidad por la que optó Gaspar de Flores.


PARA SABER MÁS: MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Manuel. "Los forzados de la escuadra de galeras del Mediterráneo en el siglo XVII. El caso de los gitanos", en Revista de Historia Naval, 117, 2012, pp. 87-110, en file:///C:/Users/Adonay/Downloads/rhn_117.pdf

martes, 1 de noviembre de 2016

DOCUMENTO DEL MES. Informe y registro de las personas gitanas avecindadas y transeúntes en Cartagena (25 de noviembre de 1738).

En consecuencia de lo mandado por Real provisión de Vuestra Alteza de 8 de octubre, hice registro de los que se hallaban en esta plaza, y son: Pedro, Francisco, Javier, Juan, Agustín y Pedro Montoya, naturales de esta ciudad, y sólo Pedro de Montoya que lo fue de Orihuela y José Díaz de Palacios, hijo de José, que también lo fue de la dicha Orihuela, con sus mujeres... con provisión de Vuestra Alteza que obtuvieron en 27 de septiembre de 1717, Gabriel, Juan y dicho Pedro Montoya y José Díaz de Palacios, con otros sus parientes, con la expresión de castellanos viejos y todos se versan en esquilar y trocar caballerías, y sus mujeres e hijas en vender prendas y alhajas que dicen ser de vecinos que se las dan para ese efecto. También se halla Santiago de Campos con su hija María a quien tengo en la cárcel por estafadora y otros delitos sin embargo de haberla desterrado diferentes veces, se ha vuelto y escondido causando muchos daños, pero su padre parece ha tratado y versado bien y se halla en la avanzada edad de más de 80 años pidiendo limosnas, y aunque hay otras gitanas forasteras lo están en virtud de pasaportes y licencias de sus respectivas vecindades por tiempo limitado y bienes para ver y asistir a sus parientes que se hallan en las Reales galeras, bien es verdad que sería mejor que con éste ni otro pretexto saliesen de sus domicilios y que no hubiese ninguno en esta ciudad mientras están en galeras.
Vista de Cartagena en el siglo XVIII


COMENTARIO: este documento nos muestra una instantánea de la Cartagena de 1738, en cuanto a la vida de la comunidad gitana en esta ciudad. Las actividades de hombres y mujeres para sobrevivir y el drama de las condenas a galeras, por el que esposas e hijas de forzados gitanos se aventuraban sufriendo mil penalidades, a abandonar sus hogares para estar cerca de sus seres queridos. Y, a pesar de este informe en el que se acusa a los gitanos de informarse “de lo que pueden robar cuando salen, o encubrir lo que en otras partes robasen”, el Consejo, en decreto de 10 de enero del año siguiente, se limitó a ordenar  el “vigilar sobre que unos y otros gitanos que están a tránsito y en asiento vivan arregladamente conforme con lo prevenido a las Reales Pragmáticas”. El estrecho control sobre la población gitana en España no podía descuidarse lo más mínimo.
PALABRAS CLAVE: historia gitanos, gran redada, proyecto de exterminio, redada general, arsenal de la Graña, arsenal de La Carraca.

sábado, 1 de octubre de 2016

DOCUMENTO DEL MES. Los hermanos lorquinos Andrés y Manuel de Vargas, solicitan a las autoridades de Vélez Blanco (Almería), se les permita asistir a la feria de este lugar (5/10/1772)

Andrés y Manuel de Vargas, hermanos, vecinos y domiciliarios en la ciudad de Lorca, feligreses en su iglesia parroquial de Señor San Cristóbal de ella... Decimos que en atención a estar en la quieta, antigua y pacífica posesión de castellanos viejos, como lo estuvieron nuestros predecesores padres y abuelos, y así están declarados, tenidos y reputados en fuerza de Real Provisión de Su Majestad y señores, su presidente y oidores de la Real Chancillería de la ciudad de Granada con fecha de dos de marzo del año pasado de 1741, obedecida y cumplida por todas las reales justicias donde hemos tenido residencia y hecho ferias. Y ahora especialmente en la que ha expirado en dicha ciudad de Lorca, donde se nos ha permitido la entrada en ella, como lo hacen los demás castellanos viejos, por cuya razón. Y presentándose la actual que se hace en esta villa, en el vigente mes de octubre, hemos venido a ella mediante la providencia del señor Corregidor de dicha ciudad, de 21 de agosto para que transitemos de un pueblo a otro, y demás que refiere su decreto, en conformidad de dicha Real Provisión, en cuyos términos y que a vuestra merced consta, somos tales castellanos viejos y no gitanos. Lo hacemos ver con los autos y diligencias que por cabeza se halla la citada Real Provisión, con la que en caso necesario requerimos las veces en derecho necesarias = A vuestra merced suplicamos que teniéndose por requerido, se digne a obedecerla y mandarla cumplir en todo y por todo. Y en su consecuencia que no se nos impida la permanencia y entrada en esta presente feria, como lo hacen sus vecinos y los de otros pueblos que vienen a ella sin inquietarlos con los ministros que la celan, arreglándonos como tales castellanos viejos.
Chalaneo gitano, dibujo realizado sobre 1830 por Leonardo Alenza


COMENTARIO: la historia del pueblo gitano en España ha estado envuelta en una permanente contradicción. Las misma leyes que forzaban a los gitanos a asentarse en una población y abandonar su forma de vida, eran ninguneadas en las ocasiones en que los cabildos municipales denegaban vecindades o cuando se estipulaban órdenes como la de 1745, en la que se mandaba que "los que se llamen gitanos, que no vivieren con arreglo a la pragmática, aunque tengan ejecutorias de castellanos viejos, trabajen en obras públicas o reales, en cualquier destino, y se ahorque el que huyere". Así, aun habiendo sido declarados castellanos viejos, a los ojos de la justicia siguieron siendo gitanos, y por tanto sujetos a estrecha vigilancia, convirtiendo en papel mojado los estatutos de castellanía, y a los gitanos, en individuos recelosos de una sociedad que los excluía.

viernes, 2 de septiembre de 2016

DOCUMENTO DEL MES. Francisco Rávago, confesor de Fernando VI, critica la ejecución de las redadas realizadas contra gitanos en el verano de 1749.

Retrato anónimo del Padre Rávago
(Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander)
“El estado que hoy tiene este expediente es fatalísimo por haberse errado enormemente en la providencia, y mucho más en las ejecuciones contra la intención del rey. Porque S.M. no mandó que se prendiesen y maltratasen aquellos que solo tenían el nombre de gitanos porque lo fueron sus padres o abuelos, pero ya ellos habían dejado ese ejercicio y vivían quietos como otros vecinos en sus oficios o labranzas. Porque ésta sería una injusticia solemne, contra la fe pública, y contra los intereses de S.M. Solamente fue su real intención que se prendiesen los gitanos malhechores, vagabundos, viciosos, sin oficio o ejercicio con qué ganar la vida.
Ésta fue la intención del rey, ni pudo jamás tener otra, y ésta fue la orden que mandó dar a las justicias, ofreciéndoles el auxilio de la tropa para la más segura ejecución.
Pero el efecto ha sido no solo contrario, sino el más injusto, habiendo preso y atropellado muchos buenos vasallos, solo por tener nombre de gitanos, mezclándose en esto mil atropellamientos y venganzas particulares, y disipándoles sus bienes injustamente”.

COMENTARIO: Para Francisco Rávago, la operación de captura  se ejecutó  de forma improvisada, ya que se había dispuesto de más de un año para obtener la suficiente información “de los que merecían ser presos y de los que debían ser exceptuados”. Una opinión que revela un aspecto controvertido: el carácter universal con que se efectuó. El confesor del rey muestra el disgusto del monarca por haber sido mal asesorado, lo que dejaba en mal lugar al presidente del Consejo de Castilla, Gaspar Vázquez de Tablada. Posiblemente, fuera el arzobispo de Farsalia, sucesor posteriormente en el cargo de Rávago como confesor del rey, quien despertara la conciencia del rey informando sobre la injusticia cometida, ya que con anterioridad a la redada tenemos constancia de su intercesión en la libertad de algunos gitanos.

Rávago aprovechó esta ocasión para sustituir a Tablada por otro gobernador más afín a su partido y más proclive a las regalías y derechos reales. Aceptada por el rey la exoneración, el 7 de agosto propuso a Vázquez de Tablada la mitra de Plasencia, sede que rechazó en espera de una mejor vacante. Cesado el 10 de agosto, fue sustituido por Francisco Díaz Santos y Bullón, obispo de Barcelona, con quien el confesor reforzó aún más su preeminente posición. Posteriormente, el 16 de octubre, Rávago acabó concediéndole un retiro más digno y le propuso la diócesis de Sigüenza, de la que apenas pudo gozar, pues falleció el 29 de diciembre siguiente.

domingo, 7 de agosto de 2016

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DE LA REDADA DE 1749 RECLUIDAS EN EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA DE ALICANTE

El programa de actividades para homenajear a las víctimas dio comienzo en la mañana del jueves 28 de julio. En el pleno de ese día se aprobó instituir por unanimidad "el día local contra el antigitanismo" día local contra el antigitanismo.
Momento de la aprobación - Foto de Nicolás Jiménez
El viernes 29 por la mañana tuvo lugar el descubrimiento de una placa en el castillo de Santa Bárbara, en la que se recuerda el encierro sufrido en esta fortaleza por más de 600 hombres, en su casi su totalidad enviados posteriormente al arsenal de Cartagena para ser empleados como mano de obra forzada.
Placa y libro Nunca Más, en el que están registrados los nombres de todas las víctimas
Como colofón, a la tarde, Manuel Martínez, autor del libro Nunca Más, dio una conferencia en el museo de arte contemporáneo, titulada "Historia de los invisible. La redada y el proyecto de 'exterminio' del Pueblo Gitano de 1749".
Manauel Martínez y Alexandrina Da Fonseca en un momento de la conferencia - Foto Juan Rodes

martes, 2 de agosto de 2016

DOCUMENTO DEL MES. El recluta Jerónimo González escribe a su prima María Balmala, víctima de la redada de la madrugada del 31 de julio, para darle ánimos en su cautiverio (agosto de 1749).


“Prima y querida mía, celebraré que en medio de tus trabajos, ésta te halle disfrutando salud, que con ella, todo lo vence el tiempo. Yo me hallo con salud y siempre deseando sacrificar mi vida por el remedio nuestro.
Prima, te estimaré que me participes el destino que lleváis para poder tomar los medios convenibles para nuestra libertad. Yo me hallo recluta de la bandera de Lisboa, pero te estimaré que luego que veas ésta, participes las novedades para tomar los medios, pues hasta que Dios quiera que yo me vea donde Su Majestad sea servido, en compañía de mis amigos, que los tengo fieles, procuraré nuestra libertad, o nuestro mayor mal, si la fortuna nos desampara. De Juanito, el ahijado del duque de Miranda, te participa sus expresiones, y se las darás a la Beatriz, que deseo, como uno de tantos, o los muchos apasionados el sacrificarnos por la libertad vuestra. Dios, el pueblo, el mundo y los que no han nacido, son capaces a volver por tanta sin razón.
Cárcel de la Santa Hermandad de Toledo
No soy más largo porque no me ayuda mi ánimo, ni mi corazón puede disuadirse de sus congojas, pues Dios sabe con cuanta pena estoy viendo escribir ésta, que solo quisiera fuera carta de libertad, pero puede ser sea el principio, si Dios quiere. Cuando respondas a ésta, que será mi consuelo, pondrás en el sobrescrito, a Juan Bautista Carvajal, vive enfrente de los pies de San Miguel. Nuestro Señor te dilate la vida para bien o mal, o lo que Dios quisiere. Madrid, y agosto 18, de 1749, tuyo hasta la muerte, Jerónimo González, querida María Malmara. Darás mis encarecidas memorias a la Romana, y que no se desconsuele, que para las oraciones es el ánimo”.
 
Uniformes del Regimiento de Lisboa
COMENTARIO:
En Madrid, donde estaba prohibido el asentamiento de gitanos desde hacía varios años, existía una pequeña comunidad compuesta principalmente por individuos procedentes de poblaciones cercanas a la capital. Es el caso de los tres hijos del talaverano Manuel de Arjona y de María Balmala, una prima del recluta Jerónimo González, quien teniendo noticia de hallarse presa en Toledo, contactó con ella por carta para transmitirle ánimos.
Interceptada la misiva, se libró orden de detención para Jerónimo y su sargento Juan Álvarez, autor de la redacción de la misma. Tras analizarla, el corregidor toledano comentó a Ensenada su sorpresa de cómo una gente “expuesta a todo riesgo y delito”, pudiera tener “valedores en todas partes y de todos estados”.
En efecto, la relación entre los gitanos y algunos miembros destacados de la corte madrileña quedó patente cuando Luisa Balmala, probablemente hermana de la gitana a quien iba dirigida la carta de Jerónimo González, fue puesta en libertad gracias a la intercesión del arzobispo de Farsalia. Sin embargo, el gobernador del Consejo, informado de que Luisa había sido procesada y encarcelada por varios delitos y amancebamientos, mandó mantenerla encerrada junto al resto de gitanas.
La sin razón a la que aludía Jerónimo, por desgracia, persiste aún en la actualidad, anidada entre muchos de los que aún no habían nacido que citaba, pues se mantienen los prejuicios y los estereotipos acuñados durante siglos, quedando estos hechos históricos enmudecidos, ajenos a la memoria histórica oficial. ¿Hasta cuándo la Iglesia y la Corona elevarán su voz para pedir perdón?

PARA CITAR ESTE TEXTO: MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Manuel: Los gitanos y gitanas de España a mediados del siglo XVIII. El fracaso de un proyecto de “extinción” (1748-1765), Almería: Universidad de Almería, 2014, pp. 42-43.
TEXTO COMPLETO DE MI ARTÍCULO SOBRE LA REDADA: PINCHAR EN ESTE ENLACE