Una historia, un olvido... el discurrir invisible de lo que existió y se desconoce

Este espacio pretende entender la historia como una disciplina que proporciona, tanto la información como los instrumentos necesarios para conocer el pasado, pero también como una herramienta para comprender al "otro", a nosotros mismos y a la sociedad del presente en la que interactuamos.

Conocer la historia de los gitanos españoles es esencial para eliminar su invisibilidad, entender su situación en la sociedad y derribar los estereotipos acuñados durante siglos.

Las publicaciones contenidas en este blog-revista tienen derecho de autor. Se ruega citen su procedencia. De no hacerlo, no pasa nada. Lo importante es sacar esta historia de la invisibilidad en que se haya.

lunes, 19 de junio de 2017

No a la beatificación de Isabel la Católica

FIRMA LA PETICIÓN en:
https://www.change.org/p/comisi%C3%B3n-isabel-la-cat%C3%B3lica-para-la-causa-de-beatificaci%C3%B3n-de-la-reina-arzobispado-de-valladolid-se%C3%B1ores-de-la-comisi%C3%B3n-isabel-la-cat%C3%B3lica-reconsideren-la-propuesta-de-su-beatificaci%C3%B3n?recruiter=58595769&utm_source=share_petition&utm_medium=twitter&utm_campaign=share_twitter_responsive


Se pretende justificar la beatificación de Isabel I de Castilla por dos razones fundamentales: la evangelización de América y la sucesión de unos hechos catalogados de sobrenaturales.
Isabel I de Castilla en 1493
 retrato atribuido a Bartolomé Bermejo
Cierto es que el descubrimiento y primera colonización americana dio la oportunidad a la Iglesia de evangelizar y cristianizar a los nativos. Sin embargo, estos nuevos cristianos serían llamados pronto por Dios. Las enfermedades que llevaron los españoles diezmaron la población indígena. Claro está que en la mente de Isabel no se hallaba esta calamidad. ¿Acaso en el plan de Dios se halló en poner primero a Isabel en el trono y después a Colón para producir tal mortandad?
En cuanto a los hechos sobrenaturales que llevaron a Isabel al trono de Castilla están jalonados de numerosas muertes. Todo para allanar su ascenso por voluntad divina; pero, por qué si éste era el plan de Dios, no puso desde el primer momento a Isabel en la primera línea sucesoria. Es demasiado largo de contar las “afortunadas” muertes de los herederos al trono y la guerra civil que le enfrentó a la Beltraneja ensangrentando Castilla solo para saciar su ambición de poder.
Expulsión de los judíos sevillanos
La propuesta de beatificación de Isabel ya fue rechazada en 1992 coincidiendo con la conmemoración del 500 aniversario de la evangelización americana. El cardenal Lustiger, un judío convertido al catolicismo a los 14 años, hijo de una víctima del antisemitismo nazi, se halló justo en el cargo y el momento preciso para paralizar la beatificación. Esta ironía del destino, o designio de Dios, jugó en contra de la candidata antisemita que expulsó a los judíos de España. La misma que mostró su intolerancia religiosa hacia los vencidos granadinos, sin respetar los acuerdos de paz. La misma que condenó a partir de 1499 a los gitanos a una permanente represión, cuyos efectos son a a día de hoy palpables. ¿Cuántas desgracias trajo consigo su acceso al trono de Castilla? ¿Fue por voluntad de Dios? No creo. El Dios cristiano que es todo bondad y comprensión no trazó este plan.
Todos los firmantes de esta petición por todo lo anterior, solicitamos a la Comisión Isabel la Católica del arzobispado de Valladolid, reconsidere su propuesta de beatificación. Sus méritos políticos y militares son indudables, pero creemos que debe haber muchos más personajes que merezcan ser beatificados.
Rendición del Reino de Granada
Está abierta una petición dirigida al Papa Francisco justificando su beatificación de la siguiente forma:


Queremos la canonización de la reina Isabel de Castilla, que entregó su vida a Dios, buscando extender la fe Católica. Sus virtudes son conocidas y veneradas por todo el mundo.
Este proceso puede causar perplejidad en quienes dan crédito a una densa leyenda negra, que no resiste una crítica seria, y que ha condicionado durante mucho tiempo cualquier referencia a la reina Isabel. No obstante, la idea de su beatificación surge espontánea en quienes, además de conocer los tópicos de siempre, bebieron en las fuentes documentales de la época. La causa está suficientemente avalada por su vida de fe, su compromiso con Dios y con el prójimo, su austeridad, su afán evangelizador y su lucha por los derechos humanos.
Emblema de la Inquisición
En 1958, promovido por el arzobispo de Valladolid, García Goldáraz, y con el decidido apoyo de Franco, se inició el expediente que daría luz verde al proceso de beatificación de la reina Isabel la Católica. La investigación histórica iniciada por el canónigo Vicente Rodríguez Valencia se interrumpió a su muerte, en 1972. Poco después tomaron las riendas Justo Bermejo, rector de la iglesia española de Montserrat, Anastasio Gutiérrez, del Colegio Antoniano de Roma, y el profesor de historia Vidal González, acompañado por historiadores de la talla de Luis Suárez o de Quintín Aldea. La Causa concluyó su fase diocesana en 1990 y fue trasladada a Roma para su estudio por la Congregación para la Causa de los Santos, siendo declarada Sierva de Dios. Después de haber aprobado el examen de los historiadores, con buena nota, aún no ha tenido lugar el decisivo dictamen de la Comisión Teológica, que ha sido pospuesto "para un mayor estudio y reflexión". Si es favorable, su dictamen pasaría a la Congregación de Cardenales y Prelados, que informaría al Papa, para su decisión final, sobre la heroicidad de las virtudes y la declaración oficial de Venerable.
¿Como puede ser Santa después de lo ocurrido durante la conquista de América? ¿Y la expulsión de los judíos?
Para ella, el servicio de Dios está por encima de todo. El celo de Dios es la clave por la que manda a Colón a descubrir el Nuevo Mundo. Por ese mismo celo, la guerra de Granada se convierte, por bula de Bonifacio VIII, en una "cruzada" o "causa de Dios", por la que intenta incorporar el reino islámico a la cristiandad.Es decir, la guerra contra el Islam es una guerra de reconquista contra un pueblo invasor que entra en España a sangre y fuego.Y cuando cae Granada, hubo misas solemnes y repique de campanas en Roma, Nápoles y hasta Londres.
Los otros "pecados" históricos de los que se suele acusar a la reina de Castilla son desmentidos por las actas del proceso.En ellas el historiador Luis Suárez demuestra que los judíos no eran ciudadanos españoles. Habían sido expulsados de toda Europa y sólo disponían de un permiso para permanecer en España.Como dice el vicario general de Valladolid, "eran huéspedes no naturales del país, causa de continua discordia". Lo que parece claro es que ni Isabel ni Fernando eran antisemitas. La Corte estaba llena de judíos, como el administrador de los caudales de la guerra de Granada, Abraham Seneor, y el suministrador de las tropas, Samuel Abalofia. La propia reina castellana se sometió al tratamiento de un médico judío, Lorenzo Badoc, en momentos en los que sus esperanzas de sucesión eran escasas.
De hecho, Isabel escribe: "Todos los judíos de mis reinos son míos y están bajo mi protección y a mí pertenece de los defender y amparar y mantener en justicia". Es decir, no los expulsa por racismo, sino por razón de Estado: para construir la unidad de su reino sobre la base de una sola religión. "Ya entonces el multiculturalismo era atroz. La reina procede pura y simplemente por razón de Estado", asegura el historiador Vidal González.Y añade: "Es un hecho que casi la mitad del catolicismo actual se debe, en gran medida, a esta mujer singular".

Muchos méritos y pocos o ningún "pecado", según el voluminoso proceso. Aún así, Roma hasta ahora no se ha atrevido a dar el paso de beatificar a Isabel de Castilla, porque no quería entorpecer el viaje programado y soñado del Papa a Jerusalén. Una vez realizado éste, el horizonte se despeja.
Incluso el establecimiento de la Santa Inquisición Española acaecida bajo su reinado en 1478 podría ser un obstáculo menor.
Pragmática antigitana de 1499


Decreto de expulsión de los judíos













Hasta el momento, 1050 personas han apoyado la petición de los obispos a través de este enlace:  https://www.change.org/p/papa-francisco-congregacion-para-la-causa-de-los-santos-iglesia-cat%C3%B3lica-por-la-beatificaci%C3%B3n-de-isabel-i-de-castilla



Existe una página web creada al efecto: http://www.reinacatolica.org/

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